La organización también duda de que exista un adecuado control fronterizo, dudoso ya por la falta de medios, pero que se verá afectado por el incremento del volumen de importaciones
La Asociación de Consumidores y Usuarios en Red, CONSUMUR, a falta de unos días para la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) ha realizado un análisis del impacto que su aplicación tendrá en los consumidores europeos.
Y es para para la organización, como así lo ha manifestado su presidente, Roberto Barceló Vivancos, este acuerdo “va más allá del aspecto económico -aunque únicamente es lo que trasciende- pero comprende otros aspectos tan importantes como la cooperación en temas de derechos humanos y seguridad; la cooperación en temas técnicos y financieros en diversos ámbitos y, sin duda, la eliminación de aranceles para la mayoría de los productos que forman parte de este convenio”.
Se trata de un acuerdo que está generando mucha polémica sobre sus posibles efectos reales pero a juicio de la organización “Es beneficioso para ambas partes dado que en este intercambio se potencian sus fortalezas, pero también es de importancia estratégica para la Unión Europea porque se amplía la influencia en esa región que conforma los países de Mercosur al ganar influencia respecto a China, como gran socio comercial de los países sudamericanos, además de garantizar materias primas tan importantes en el marco de la política de transición energética que la UE tiene entre sus objetivos prioritarios”, apunta Barceló.
No obstante, CONSUMUR también ha analizado las lagunas existentes en torno a este acuerdo y que han dado lugar a que una serie de países europeos hayan manifestado su oposición. Roberto Barceló destaca sobre todo “aquellas que están relacionadas con el medio ambiente y el sector agrario, como el que no vengan productos de tierras deforestadas, o el cumplimiento de objetivos climáticos o la competencia desleal”.
La organización manifiesta también sus dudas a que se implementen las “cláusulas espejo” previstas, “dado que nos van a llegar a los lineales de los supermercados productos en unas condiciones de seguridad alimentaria y salubridad menor de la exigida a los agricultores europeos, porque podemos tener dudas de que exista un control de la trazabilidad motivado, principalmente, por una legislación mucho más laxa en estos países de origen, a lo que debemos añadir que el control fronterizo, si ya es dudoso por la falta de medios existentes, el incremento del volumen en las importaciones aumentará esa complejidad que no garantiza que el acuerdo pueda cumplirse, seguramente, con fallas permitidas por los Estados, para facilitar este espacio de libre comercio que aun suponiendo un beneficio por la eliminación de, prácticamente, el 90% del freno arancelario, supone un aviso para la soberanía alimentaria de Europa y el conjunto del sector agrícola”.
Finalmente, CONSUMUR recuerda el papel tan importante de los consumidores y es que “tenemos derecho a buscar una relación precio-calidad en los productos y más en un mercado globalizado como en el que vivimos, pero tenemos también la responsabilidad de buscar la excelencia para que el sistema de producción vaya acompañado de insumos que protejan un modelo sostenible medioambientalmente, pero también salvaguardando un estilo de vida comprometido socialmente», concluye el presidente de la organización.